El miércoles 3/10/2007 me pasó algo que tu ves en las novelas y dices “que ridículo, eso no pasa..” y vergas tipo así.
Yo me monto en un bus que va rumbo al ccct (que era a donde quería ir), pero no sabía ni siquiera como era el ccct ya que tenía tiempo que no iba y no soy de esta ciudad. Entre mis vistas hacia afuera me interrumpe un chamo “me puedo sentar aquí?” cuando había mil puestos libres, lo ví directo a los ojos y asentí con la cabeza.
Volví a ver en la ventana pero notaba sus ganas de sacarme conversación, cuando me dice “estás buscando algo en específico?” y yo “sí, el ccct”, entonces me dice que me mostrará el camino porque también se bajará allí. Y así lo hizo, menos mal, porque me hubiese perdido…
Después me dice “tienes algún teléfono donde te pueda contactar?” y yo le volteo la cara pensando.. vertale, lo que menos necesito es otro más en la lista.. vuelvo a verle esos ojazos tan bellos y esa sonrisa.. y no solo no me atreví a darle el número falso ni mucho menos a decirle “no pana, no te voy a dar el número, sorry”. Yo sabía que aquí si me estaba condenando a muerte.
Al rato recibo un mensaje “hola, soy el chamo de la camionetica…este es mi número” y acordamos vernos el viernes.
Llega el viernes y nos sentamos juntos en un centro comercial, yo super alejada del chamo pero viéndolo muy fijamente, y el a mí. No me vino con una atacadera y una tocadera, que fueron una de las cosas que más me llamaron la atención. El extendió la mano de una manera muy sutil para tomar la mía, y yo le dije “no puedo..”
Por supuesto no le iba a explicar la treintena de tipos con que he salido esta semana, entonces simplemente me quedé callada. Aparte, se supone que yo ando empatada con uno del que no he hablado en este blog. Luego nos montamos en otra ‘camionetica’ de regreso a casa, y ahí se sentó a mi lado y logró tomar mi mano con la excusa de botarme la lata de refresco que tenía en la mano.. y es que mi cuerpo estaba haciendo fiesta y candela por dentro.
Luego me intenta besar pero le volteo la cara.. “no puedo” y es que no le podía explicar por qué, estaba super callada, super cortada pero cada vez que lo veía me quedaba como hechizada. Pasaron unos momentos más y lo logró.. y sentí de todo por dentro, yo no entendía este magnetismo, me dicen que es porque no me le lance de una vez y por eso andaba intrigada. Esa noche fue calabaza calabaza.
Candela
fotografia: cagaepais.wordpress.com/2007/07/07/historias-de-camionetica/57/






